Apis Apidae encontró algunas respuestas en el Bosque Imaginado

Apis Apidae busca respuestas para los suyos y a pesar de estar asustada, se arriesgó. Es la primera vez que sale de la ciudad de Agnus para internarse en el bosque vecino.

A medida que avanza, la espesa vegetación la envuelve. Se siente observada y en una maniobra de vuelo sorprende a un pequeño ratón que la sigue a través de la maleza.

Apis Apidae en el Bosque imaginado conoce a Ratonlab. Forma parte de Juego de historias
Apis Apidae conoce a Ratonlab

—Soy Ratonlab. ¿Eres nueva aquí?

—Sí, me llamo Apis. Espero no molestar Ratonlab. ¿Este bosque es tuyo?

—Es y no es mío… Su nombre «Bosque Imaginado» lo dice por sí mismo…

—Entonces creo que llegué al lugar apropiado. Se me ha encomendado una investigación y necesito respuestas que me ayuden a comprender a los humanos…

—Este bosque te puede ayudar. Es lo que tiene la imaginación.

La conversación continúa mientras atraviesan la espesa vegetación. Al llegar a un claro, los rayos solares se tornaron más naranjas. Apis dobló un ala y cayó al suelo. Ratonlab, acostumbrado a la magia de su bosque le sugiere se deje llevar, esa era una de las tantas formas que tenía el bosque para comunicarse. Al poco rato su mente comienza a tejer imágenes.

—¿Un sueño mágico?

Ratonlab asiente con la cabeza. Él ya estaba acurrucado en una cama de musgos que había dispuesto apenas Apis mostró las primeras señales de estar en contacto con el bosque. Ambos cayeron en un profundo sueño compartido.

Se transportan a tiempos remotos, al momento de la creación de los animales. Cada uno está descubriendo su apariencia, cuando una voz imponente rompe el silencio:

— Les ofrezco habilidades, un lugar donde vivir y las condiciones de vida que tendrán.

—Estas son las palabras de  un ser fantástico que no logran ver, pero lo perciben en la vegetación y las luces que han aparecido por todos lados para envolverlo. —Piensen lo que desean tener, ¿qué habilidades quieren potenciar? ¡Pidan, que se los regalo….!

Ratonlab y Apis observan a los animales felices, cada uno en actitud de pensar lo que va a pedir. Poco a poco fueron complacidos en sus peticiones. Cuando ese ser mágico creyó que había cumplido con el deseo de todos los animales y se levantó para despedirse, observó el enojo de la abeja.

—¿Qué te pasa? —preguntó.

—¡No me has concedido mi deseo! —respondió la abeja.

—Tienes los mejores ojos para ver todos los colores, alas para volar, una antena para comunicarte y el don de fabricar el producto más rico que existe: ¡la miel! Entonces ¿Qué crees que te falta? pídemelo y te lo concedo —dijo el ser fantástico.

—Quiero algo para defenderme —dijo la abeja.

Entonces el ser fantástico habló con la Gente Flor. Éstas crearon algunos arbustos de brezo para que las abejas se los comieran y al hacerlo, se convirtieron en  aguijones.

Apis y Ratonlab se asombran al conocer el origen de los aguijones. La magia se rompe de repente y vuelven al presente en el bosque Imaginado, pero Apis necesita más para comprender a los humanos y adelanta el tiempo hasta llegar a otro momento, Ratonlab la sigue.

Contemplan cómo un grupo de personas se pelean, se cubren con mantos, para evitar los arañazos que les hacen los brezos que protegen a los árboles, el hogar de las abejas. Quieren robar la miel, se acercan a la  colmena y gritan: «¡dadnos más miel o matamos a las crías y destruimos vuestro hogar!». Las Abejas encolerizadas emiten un ruidoso zumbido al salir de la colmena y atacan con sus aguijones a la gente, quien  huye despavorida.

De nuevo Ratonlab y Apis vuelven al presente. Se sientan al borde de un río para comentar el sueño que han compartido.

Apis debe volver a Agnus, no tiene tiempo para explicarle a Ratonlab el motivo ni la naturaleza de su investigación, ni cómo esta información le ha sido de utilidad. Antes de levantar el vuelo de regreso a la ciudad de Agnus, se limitó a mirarlo de forma directa a la trompa y decirle:

—Gracias, ha sido de mucha ayuda. Tal vez con esto pueda evitar alguna otra mala decisión. Prometo volver, después de todo y como dices “La imaginación es lo que tiene“. Te veré en Tu Bosque Imaginado

4 comentarios

  1. bosque Imaginado, y yo toda la vida Imaginario… Es lo que tiene ser luna y andar a veces en cuarto menguante o desparecer.
    Una idea magnífica y un cuento, historieta, simpática.
    Un beso.

    Le gusta a 1 persona

  2. jajaja😁 Ser Luna también tiene ventajas como las de alumbrar las noches o llamar a algunos animales a reuniones secretas. Creo que, según se mire son ventajas jajaja😁 Gracias por pasarte y comentar 🐾

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s